Lo que menos deseamos es enfermarnos y cuando lamentablemente adquirimos una enfermedad puede tomar dos rumbos: una es que dicha enfermedad eventualmente se eliminará y otra, es que habrá que aprender a vivir con ella.

La diabetes se encuentra en el segundo grupo.

Es una enfermedad que se está extendiendo y atrapa tanto a hombres como a mujeres, niños o adultos, de cualquier raza y creencia.

Y una vez adquirida, lo mejor será mantenerla muy nivelada y bajo control, esto para evitar mayores complicaciones como lo puede ser el presentar los síntomas del pie diabético.

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FUENTES: HC Medical , YouTube, Mejor con Salud 

Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de enfermedad arterial periférica y neuropatía, además de tener un mayor riesgo de desarrollar infecciones y una menor capacidad para eliminar las infecciones.

Por lo tanto, las personas con diabetes son propensas a problemas de pies frecuentes ya menudos severos y un riesgo relativamente alto de infección, gangrena y amputación.

Las fibras motoras, sensoriales y autonómicas pueden verse afectadas en las personas con diabetes mellitus.

Debido a los déficits sensoriales, no hay síntomas protectores contra la presión y el calor, por lo que el trauma puede iniciar el desarrollo de una úlcera en la pierna.

La ausencia de dolor contribuye al desarrollo del pie de Charcot, lo que afecta aún más la capacidad de mantener la presión.

Las anormalidades de la fibra motora conducen a un estrés físico indebido y al desarrollo de otras deformidades anatómicas (pie arqueado, arañazo de los dedos de los pies) y contribuyen al desarrollo de la infección.

Cuando la infección complica una úlcera en el pie, la combinación puede ser una amenaza para la extremidad o una amenaza para la vida.

La detección y la vigilancia de la neuropatía diabética son una parte esencial de rutina de una revisión anual para diabéticos.

Las complicaciones en los pies son comunes en personas con diabetes.

Se estima que el 10% de las personas con diabetes tendrán una úlcera del pie diabético en algún momento de sus vidas.

Se estima que la neuropatía diabética dolorosa afecta entre el 16% y el 26% de las personas con diabetes.

La diabetes es la causa más común de amputación no traumática de la extremidad y las úlceras del pie diabético preceden a más del 80% de las amputaciones en personas con diabetes.

La incidencia de la amputación mayor es de entre 0.5 y 5.0 por 1,000 personas con diabetes.

Después de una primera amputación, las personas con diabetes tienen el doble de probabilidades de sufrir una amputación posterior que las personas sin diabetes.

Los factores de riesgo para la ulceración del pie incluyen enfermedad arterial periférica, neuropatía periférica, amputación previa, ulceración previa, presencia de callo, deformidad articular, problemas de visión y/o movilidad.

Los factores de riesgo para enfermedad arterial periférica incluyen tabaquismo, hipertensión e hipercolesterolemia.

Mucho de lo que vimos anteriormente es posible evitarlo al ajustar tu estilo de vida.

Al cuidarte para que tus niveles de azúcar se encuentren bajos y el observarte todos los días para notar cualquier tipo de cambio así como el hacer tus visitas periódicas al médico, será tu mejor antídoto para evitar las complicaciones del pie diabético.